Chico Buarque de Hollanda, nacido en Río de Janeiro, se dio a conocer en 1966 con piezas como “A banda”, que le situaron como el heredero de los grandes cambistas brasileños. Su inmensa popularidad no impidió que el gobirno militar prohibiera “Roda viva”, obra teatral donde denunciaba las incongruencias del estrellato. Los censores se cebaron con él a partir de 1968 y debió exiliarse, al igual que Caetano Veloso y Gilberto Gil, con los que tuvo enfrentamientos estéticos (que se resolvieron amigablemente durante los años 70).
”O que será” es una sublime muestra de su visión humanista de la existencia, una oda a la fuerza del amor que en España alcanzó características de himno en la versión de una admiradora: Ana Belén
Oh qué será qué será
Que andan suspirando por las alcobas
Que andan susurrando en versos y trovas
Que andan escondiendo bajo las ropas
Que anda en las cabezas y anda en las bocas
Que va encendiendo velas en callejones
Que están hablando alto en los bodegones
Gritan en el mercado
Está con certeza en la naturaleza
Será que será
Que no tiene certeza ni nunca tendrá
Lo que no tiene arreglo ni nunca tendrá
Que no tiene tamaño
Oh qué será qué será
Que vive en las ideas de los amantes
Que cantan los poetas más delirantes
Que juran los profetas embriagados
Que está en las romerías de mutilados
Que está en las fantasías más infelices
Lo sueñan de mañana las meretrices
Lo piensan los bandidos los desvalidos
En todos los sentidos
Será qué será
Que no tiene decencia ni nunca tendrá
Que no tiene censura ni nunca tendrá
Que no tiene sentido
Oh qué será qué será
Que todos los avisos no van a evitar
Porque todas las risas van a desafiar
Y todas las campanas van a repicar
Porque todos los himnos van a consagrar
Porque todos los niños se han de desatar
Y todos los destinos se irán a encontrar
Y el mismo padre eterno que nunca fue allá
Al ver aquel infierno lo bendecirá
Que no tiene gobierno ni nunca tendrá
Que no tiene vergüenza ni nunca tendrá
Lo que no tiene juicio
