Mussorgsiki
Hartmann era un gran pintor e íntimo amigo de Mussorgki. Habiendo muerto el pintor inesperadamente en el año 1874 se organiza una exposición con sus cuadros a la cual, asiste el compositor, que se emociona hasta las lágrimas recordando a su amigo. Y como homenaje póstumo quiso dejar esta composición en la que va describiendo musicalmente algunos de los cuadros de dicha exposición. A través de las descripciones podremos observar el triste estado de ánimo de Mussorgski. Entre uno y otro cuadro y ya al principio de la obra encontramos un “leitmotiv” que el compositor llama “paseo” y que sirve de enlace entre pintura y pintura pero no de una manera fría sino adaptado a cada momento y a cada cuadro que describe. Quizás sea el mismo compositor paseando y recordando al amigo.
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